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DoceLetras

Un Blog de poesías, cuentos y mucho más.

 

Últimos textos

«La poesía no quiere adeptos, quiere amantes»  

– Federico García Lorca –

Seamos amantes. 

 

Guardiana de Secretos

Guardiana de Secretos       A aquellos que son capaces de destruir su suerte   Nadie creía que fuera capaz de  destruir su suerte por alguien que no le daba paz, pero lo hacía. A ella, a quien coronaron reina de los Bosques y guardiana de secretos....

Amor clandestino

Amor clandestino       A aquellos/as que  saben disimular   Pero qué bien disimulamos. Qué bien disimulamos el amor que nos tenemos y las ganas de besarnos. Qué bien disfrazamos los sentimientos que afloran, las ansias locas de abrazarnos. Qué bien...

¿Sigues ahí?

¿Sigues ahí?    Hazme una señal Amor, ¿sigues ahí?   Cerrar todas las puertas cuando estás a tiempo, pensar en las respuestas y olvidarlas en un momento. En cada pisada, pegarle una patada, reírme del tropiezo, negarlo en un bostezo. Lanzar por esa tapa...

Poesías personalizadas

¿Te gustaría tener un poema personalizado? ¿Quieres regalar un texto a esa persona tan especial?

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Cuéntame qué quieres transmitir y te ayudaré a crear con palabras aquello que deseas contar.

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¿Quién soy?

Conoce quién está detrás de DoceLetras

Ainhoa Bueno periodista e historiadora que tiene a la poesía como eterna ami-enemiga. En este texto descubrirás más sobre mí:

Soy la chica de los autobuses con luces apagadas.

De risas encajonadas, mentiras sonrojadas, mente estructurada.
Soy la chica sin guantes, pero tocada.

De rizados cabellos y miradas, finos labios y pocas palabras,  uñas descuidadas.
Soy la chica sin bufanda, pero helada.

De plazas con toros ensangrentadas, pequeños pasos y sinceridad envalentonada, osadía cobarde. 

De cantos a escondidas y corazón soldado. De heridas borradas y cerradas.

De cicatrices de tatuajes, felicidad convulsionada, miedo olvidado.
Soy la chica despistada en las paradas.

De máscaras dobles, nobles y raras. De manos labradas, juventud envejecida y marcada.

De ideas claras, fantasmas atrapados por la fuerza que la tormenta regala.

Soy la chica con las prisas aceleradas aquella que nadie siente porque no está invitada.

Soy la chica de las fiestas de pijama en su cama.
De mirar por la ventana canciones y siluetas de nubes deformadas.

De perfume de vainilla guardado,  complejos descubiertos y vendados.
Soy la chica con bailes mojados en la calle de un mapa inventado.

De amor de madre descompensado, amor de hermana heredado.

Soy la chica de los autobuses con luces apagadas porque camino de pie, pero estoy descalza.